CRITERIOS
Y ALTERNATIVAS SOBRE PML
Artículo
editorial.
Las empresas están
sometidas a un sinnúmero de riesgos
que, al no ser administrados y cuantificados
adecuadamente, pueden ocasionar su desaparición,
existen métodos, para que esto sea
llevado de una manera adecuada, uno de ellos
es la determinación de la Pérdida
Máxima Probable (PML), que es un procedimiento,
que después de las crisis de los años
cincuenta, de los Aseguradores y Reaseguradores,
las políticas de suscripción
volvió a cauces más conservadores
y se procedió a definir nuevas estimaciones
de daños potenciales, y así
nacieron una serie de términos:
PML: Probable Maximum Loss (Pérdida
Máxima Probable)
PML: Possible Maximum Loss (Pérdida
Máxima Posible)
MPL: Maximum Problable Loss (Pérdida
Probable Máxima)
MPL: Maximum Possible Loss (Pérdida
Posible Máxima)
MCL: Maximum Credible Loss (Pérdida
Creíble Máxima)
MFL: Maximum Foreseable Loss (Pérdida
Máxima Previsible)
EML: Estimated Maximum Loss (Pérdida
Máxima Estimada)
Inicialmente estos
términos ayudaron a que los Suscriptores
eligieran el nivel de reaseguro requerido,
optimizado así sus retenciones netas,
la Administración de Riesgos toma estos
conceptos y utiliza estos métodos de
identificación y evaluación
científicos, que no son otra cosa que
aplicar técnicas de “Análisis
de Riesgos” en detalle. Derivado de
esta evaluación el Administrador de
Riesgos se apoya para decidir el nivel de
las medidas de protección y de la financiación
de las potenciales pérdidas económicas.
Esta diversidad de
términos, ha tenido sus problemas,
ya que cada uno de los (Re) Aseguradores usa
conceptos y definiciones diferentes, sobre
lo que ellos creen es la estimación
adecuada del concepto de pérdida, provocando
interpretaciones diferentes, y no obstante,
que todavía no hay una estandarización
mundial, los dos conceptos más utilizados
son PML y EML.
PML –
Pérdida Máxima Probable
es la cantidad máxima sujeta a destrucción
ante todos los elementos de un riesgo determinado,
en las condiciones normales de operación
de los medios propios y extremos de seguridad.
La palabra clave es “probable”,
se parte del supuesto de un daño probable
o a lo mejor hipotético del sistema
primario de protección contra incendio
respecto a este riesgo, después se
prepara un escenario del daño basado
en la construcción, ocupación,
protección y grado de exposición
del riesgo.
EML –
Pérdida Máxima Estimada
es la cantidad máxima sujeta a destrucción,
ante todos los elementos de un riesgo determinado,
en las condiciones más desfavorables
(sin respuesta de los medios propios y externos
de intervención) y de factores del
entorno con más influencia negativa.
La estimación no tiene en cuenta coincidencias,
ni catastróficas remotas a las que
se califican como posibilidades de tipo eventual
y poco probables.
Este método
se basa en una serie de suposiciones, por
ejemplo; que los sistemas automáticos
de alarma y de extinción, o no están
en servicio o no hay, la ayuda especializada
no acude, las puertas contrafuego no se cierran,
etc.
Un ejemplo sencillo
de aplicación de cómo se aplicarían
estos métodos:
Tenemos una
planta de elaboración de alimentos
con amplias instalaciones de procesamiento
cuyo riesgo de incendio/explosión es
muy alto en comparación a la carga
de incendio. A la vista del tipo de estructura
y del riesgo de explosión, los daños
seguramente se extenderían a otras
áreas de la planta y de los edificios,
particularmente a las áreas de Almacenaje
I, Producción I y Producción
II (explosión de silo). El edificio
y la construcción de armazón
de la planta constan principalmente de componentes
a prueba de fuego. La exposición de
la instalación no parece verse aumentada
por las industrias adyacentes. Es posible
que personas no autorizadas, p.ej., saboteadores
o pirómanos, entren en el recinto saltando
por una valla convencional, no protegida,
de malla de alambre.