NUEVAMENTE
DEBEMOS TOMAR UNA DESICION SOBRE LA MECANICA
DEL CONCURSO DE SEGUROS...
Renovación
tras renovación, los administradores
de riesgos debemos considerar la posibilidad
de convocar a un concurso de seguros con el
cual podamos evaluar nuestros programas de seguros
y la calidad del servicio que recibimos de nuestro
corredor local de seguros.
Esto no significa
que año con año debamos realizar
un concurso, pero es recomendable que al menos
cada 5 años hagamos una evaluación
a detalle de los productos y servicios que
hemos recibido a lo largo de este tiempo y
aquí es donde inicia una de nuestras
tareas más importantes.
Lo primero que debemos
hacer es definir nuestros objetivos y determinar
el tiempo que tenemos para llevar a cabo el
concurso, algunas otras consideraciones se
tomarán en relación al tamaño
y giro de nuestra empresa, así como
a las condiciones de mercado que existan en
ese momento.
Existen al menos 2
herramientas que podemos utilizar para llevar
a cabo el concurso de seguros, la Solicitud
de Propuesta o Request for Proposal (RFP)
y la Solicitud de Cotización o Request
for Quotation (RFQ).
Con el RFP podemos
obtener una evaluación con mayor detalle
sobre los servicios que podemos recibir, la
manera en que proponen manejar la cuenta y
conocer el perfil y responsabilidades de las
personas encargadas de la cuenta. De esta
forma los corredores compiten presentando
opciones para el manejo y colocación
de la cuenta y al final, seleccionamos al
mejor corredor en función de sus capacidades,
las cuales incluyen experiencia en manejo
de cuentas similares, servicios de control
de pérdidas, ubicaciones geográficas
y honorarios. Claro que existen algunas desventajas
como requerir mayor tiempo y trabajo, ya que
estaríamos tomando dos decisiones:
la primera para seleccionar al corredor y
la segunda para definir la compañía
de seguros.
En caso de no contar
con al menos un par de meses antes de iniciar
los trabajos normales de renovación,
entonces se debe considerar el llevar a cabo
un concurso de RFQ. Como su nombre lo indica,
bajo este esquema estaríamos recibiendo
como parte de la propuesta al menos una cotización
de una aseguradora por cada corredor de seguros
que invitemos al concurso.
El RFQ va a estar
muy orientado a la mejor selección
de la aseguradora, dejando como un segundo
término los servicios del corredor.
Es importante que al utilizar este método
de concurso dentro de las bases se definan
las condiciones y coberturas que requieren
dentro de su póliza de seguros, así
como listar los servicios mínimos que
esperamos de nuestro corredor.
El número de
corredores invitados a participar se define
dependiendo de las características
de nuestra empresa y la línea de seguro
que estemos concursando, sin embargo los participantes
deben haber sido previamente seleccionados
mediante referencias, reputación, o
a través de alguna asociación
de agentes y corredores.
Durante el concurso
debemos mantener una buena comunicación
con los participantes, expresar nuestras expectativas
y cuidar la transparencia del proceso. La
evaluación deberá realizarse
con el apoyo de una sencilla hoja de ponderación,
la cual reflejará un resultado sobre
factores objetivos y subjetivos.
Una vez que
definimos la necesidad de convocar a un concurso,
cualquiera de las dos herramientas puede traer
ventajas a nuestros programas de seguro. Lo
importante es definir los objetivos y el resultado
que buscamos.